El 20 de agosto de 1973, la policía llegó a la granja de Thomas Hewitt, un trabajador de Texas. En la residencia encontraron los cadáveres de 33 víctimas, un descubrimiento escalofriante catalogado como el más notable asesinato en masa de todos los tiempos. Con la piel de sus víctimas puesta como máscara y blandiendo una sierra eléctrica, el asesino conocido como `Leatherface` se volvió famoso en los titulares de los diarios. Las autoridades locales mataron a un hombre con similares características, quedando el caso cerrado.